Recibo CFE

    Factor de potencia en el recibo de CFE: penalización, bonificación y cómo verificar el cálculo

    Por Iñaki González-Rubio

    El factor de potencia es el porcentaje del recibo de CFE que mide qué tan eficientemente usas la electricidad que la red te entrega. Si es menor a 90%, CFE cobra un recargo sobre el importe de suministro; si es igual o mayor a 90%, bonifica hasta 2.5%. Es de los pocos conceptos del recibo que puedes verificar a mano.

    Qué es el factor de potencia, explicado para finanzas

    Pides un tarro de cerveza. Lo que te sirven tiene dos partes: la cerveza, que es lo que te tomas, y la espuma, que ocupa volumen pero no te sirve. El tarro completo es lo que el barril tuvo que despachar. Traducido a electricidad:

    • Potencia activa (kW) = la cerveza. Mueve motores, ilumina y enfría. Es la que se convierte en kWh y la que pagas como energía.

    • Potencia reactiva (kVAR) = la espuma. No hace trabajo útil, pero motores, transformadores y balastros la necesitan para generar sus campos magnéticos. Va y viene entre la red y tu instalación.

    • Potencia aparente (kVA) = el tarro completo. Es lo que CFE tuvo que transportar por sus cables y transformadores para entregarte tu kW.

    El factor de potencia es la proporción de cerveza en el tarro: kW ÷ kVA. Si es 80%, por cada 100 kVA que la red movió para atenderte solo 80 kW hicieron trabajo; los otros 20 ocuparon infraestructura sin producir nada. Por eso CFE lo cobra: tu instalación obliga a dimensionar cables, transformadores y protecciones para una corriente mayor a la que aprovechas, y el recargo traslada ese costo a quien lo genera.

    Para un contralor la lectura es más simple: es una línea del recibo que puede ser cargo o crédito, y que depende de una decisión de capital que alguien tomó —o no tomó— en la subestación.

    La fórmula oficial de penalización y bonificación de CFE

    Las disposiciones complementarias a las tarifas —numeral 6.3 del anexo de la metodología tarifaria de la CRE, publicada en el DOF— establecen dos fórmulas. El umbral que las separa es 90%.

    Cuando el factor de potencia es menor a 90% — recargo:

    Cuando el factor de potencia es igual o mayor a 90% — bonificación:

    FP es el factor de potencia del periodo en por ciento (84, no 0.84). El porcentaje resultante se aplica sobre el importe facturado por el suministro de energía del mismo periodo, no sobre el total del recibo con impuestos.

    Tres detalles que cambian cómo se lee esto:

    1. El tope de 2.5% de la bonificación no es arbitrario. Es el resultado de la fórmula cuando FP = 100%: 1/4 × (1 − 0.90) × 100 = 2.5%. La perfección eléctrica vale 2.5%. No hay más.

    2. El recargo máximo es 120%, que corresponde a un factor de potencia de 30%.

    3. La asimetría es deliberada. El coeficiente del castigo es 3/5; el del premio, 1/4. El regulador no quiere premiarte por ser eficiente: quiere que no seas ineficiente.

    Tabla: factor de potencia contra porcentaje aplicado

    Valores calculados con las fórmulas oficiales, sobre el importe de suministro:

    Factor de potencia

    Efecto

    % aplicado al importe de suministro

    30%

    Recargo

    120.00%

    50%

    Recargo

    48.00%

    60%

    Recargo

    30.00%

    70%

    Recargo

    17.14%

    75%

    Recargo

    12.00%

    80%

    Recargo

    7.50%

    82%

    Recargo

    5.85%

    84%

    Recargo

    4.29%

    85%

    Recargo

    3.53%

    88%

    Recargo

    1.36%

    89%

    Recargo

    0.67%

    90%

    Neutro

    0.00%

    92%

    Bonificación

    0.54%

    94%

    Bonificación

    1.06%

    95%

    Bonificación

    1.32%

    96%

    Bonificación

    1.56%

    98%

    Bonificación

    2.04%

    100%

    Bonificación

    2.50%

    Fíjate en la pendiente: bajar cinco puntos desde 90% cuesta 3.53%, subirlos rinde 1.32%. Un factor de potencia estable en 94-96% captura casi todo el valor disponible; perseguir el 100% rara vez se paga solo.

    Dónde viene el factor de potencia en el recibo de CFE

    Depende de la tarifa. En baja tensión sin medición de demanda —como PDBT— no aparece, porque no hay medición de reactivos. Sí aparece en las tarifas con demanda medida —GDBT en baja tensión, cuando el servicio tiene medición de reactivos, y GDMTO y GDMTH— y en todas las de media y alta tensión. Ahí lo encuentras en dos lugares:

    1. En el bloque de lecturas, junto a la demanda máxima medida, como un porcentaje con dos decimales, etiquetado "Factor de potencia %". Si el recibo reporta kVARh además de kWh, ahí están los insumos del cálculo. En la tabla de consumo histórico se repite mes a mes, junto al factor de carga.

    2. En el desglose de conceptos, como una línea propia con importe: "Bonificación Factor de Potencia", con signo negativo, cuando estás del lado bueno; "Cargo Factor de Potencia", como cargo positivo, cuando estás pagando el recargo.

    Si el porcentaje está impreso pero no hay renglón en el desglose, revisa el importe de suministro: en algunos formatos la afectación viene integrada. El mapa completo de cada bloque está en las partes del recibo de luz de CFE.

    Cómo verificar el cálculo a mano, paso a paso

    El ejercicio que casi nadie hace y que toma cuatro minutos. Los números son ilustrativos.

    • Energía activa del periodo: 96,000 kWh

    • Energía reactiva del periodo: 62,000 kVARh

    • Importe facturado por suministro (energía + capacidad + distribución, antes de IVA): $180,000 MXN

    • Factor de potencia impreso en el recibo: 84.00%

    Paso 1 — Recalcula el factor de potencia desde las lecturas.

    Coincide con lo impreso: la medición es internamente consistente.

    Paso 2 — Aplica la fórmula de recargo.

    Paso 3 — Calcula el importe.

    Ese debe ser, al peso, el importe de la línea. Si el recibo dice otra cosa, tienes una diferencia que documentar.

    Paso 4 — Cuantifica el costo de no corregir.

    Con un factor de potencia de 95%, esa misma sede tendría una bonificación de 1.32% —$2,368.42 a favor— en lugar del cargo. La diferencia mensual es de $10,082.71: anualizada, más de $120,000 MXN en una sola sede, sin consumir un kWh menos. Ese es el argumento de inversión, y sale de aritmética de secundaria aplicada a un papel que ya tienes.

    Por qué tu factor de potencia está bajo

    Casi nunca es un misterio. Las causas se repiten:

    • Motores de inducción subcargados o en vacío. Un motor al 100% de carga puede estar en 0.85; el mismo motor al 25% cae a 0.5 o menos. Bandas que corren vacías entre turnos, bombas sobredimensionadas y compresores que ciclan en vacío.

    • HVAC. Chillers, manejadoras y condensadoras son cargas inductivas puras. En un corporativo, una tienda o un hospital, el aire acondicionado suele explicar la mayor parte de los kVAR.

    • Iluminación con balastros electromagnéticos. Fluorescente y vapor de sodio viejo tienen factor de potencia bajo por diseño, y suelen sobrevivir en naves, estacionamientos y patios que nunca entraron al plan de migración a LED.

    • Transformadores sobredimensionados, que consumen magnetización reactiva de forma permanente, incluso de madrugada.

    • Soldadoras, hornos de inducción y equipo de arco, en manufactura.

    • Banco de capacitores instalado pero fuera de servicio. La causa más frecuente y la más frustrante: fusibles quemados, contactores pegados o el controlador en manual. La inversión ya se hizo; solo dejó de operar y nadie lo notó porque nadie revisa la línea del recibo.

    Patrón útil: si el factor de potencia de una sede era bueno y se deterioró de golpe de un mes a otro, casi siempre es un banco de capacitores que falló. Si siempre ha sido malo, es un tema de diseño.

    Cómo corregir el factor de potencia

    La corrección es compensación reactiva: equipo que aporta localmente los kVAR que las cargas piden, para que no viajen por la red de CFE.

    Bancos de capacitores fijos. Un arreglo conectado permanentemente, dimensionado para la carga reactiva base. Es la opción más económica y funciona donde la carga es estable; su riesgo es sobrecompensar en horas de baja carga.

    Bancos automáticos. El mismo principio dividido en pasos que un controlador conecta y desconecta según la demanda reactiva medida. Es lo indicado cuando la carga varía por turnos o estacionalidad. Cuesta más y requiere mantenimiento de controlador y contactores.

    Filtros activos o compensadores estáticos. Para instalaciones con muchos variadores de frecuencia o electrónica de potencia: ahí el problema no es solo el desfase sino la distorsión armónica, y un banco convencional puede entrar en resonancia y dañarse. Es la opción más cara.

    Órdenes de magnitud y payback. No inventaremos precios: dependen de los kVAR requeridos, el nivel de tensión, la marca y si hace falta obra civil. Lo que sí es consistente es la relación entre inversión y retorno: para una instalación de media tensión penalizada de forma sostenida, un banco de capacitores es un CAPEX de decenas a bajas centenas de miles de pesos que suele recuperarse en un horizonte de meses, no de años. Antes de cotizar:

    1. Pide un estudio de calidad de energía con registro de al menos una semana. Determina los kVAR reales y detecta armónicos.

    2. Verifica si ya tienes banco instalado y solo está fallando. Reparar es órdenes de magnitud más barato que comprar.

    3. Dimensiona para 95-96%, no para 100%. La bonificación marginal arriba de 96% no paga el capital adicional.

    El error que casi nadie revisa: penalizaciones mal calculadas

    Todo lo anterior asume que el recargo está bien calculado. No siempre lo está.

    El recargo depende de tres insumos: la lectura de kWh, la lectura de kVARh y el importe base sobre el que se aplica el porcentaje. Si cualquiera viene mal —un transformador de corriente con relación mal configurada, un registro de reactivos defectuoso, una lectura estimada en lugar de real, un cambio de medidor mal documentado— el porcentaje sale mal y el cargo sale mal. Y como se aplica sobre el importe de suministro, el error se amplifica sobre la base más grande del recibo.

    No es un problema teórico: en media tensión el importe de suministro es la base más grande del recibo, así que un porcentaje mal calculado puede traducirse en decenas de miles de pesos al mes en una sola sede.

    Y un error de factor de potencia no se ve como un error: se ve como un recibo un poco más caro. No dispara ninguna alarma ni rompe ninguna conciliación, y se paga porque cuentas por pagar está diseñado para validar que el importe corresponda al proveedor y al centro de costos, no para recalcular una fórmula regulatoria.

    Por eso el paso 1 de la verificación importa tanto como el paso 2. Si el porcentaje impreso no se reproduce desde los kWh y kVARh del mismo recibo, no tienes un problema eléctrico: tienes un problema de medición o de facturación, y se resuelve con una aclaración, no con un banco de capacitores.

    Conviene revisar el cálculo cuando el FP cae más de cinco puntos de un mes a otro sin cambio operativo conocido, cuando el recibo trae lectura estimada, cuando hubo cambio de medidor o de tarifa en el periodo, o cuando el importe de la línea no cuadra con la fórmula.

    90%, 95% y el Código de Red: dos obligaciones distintas

    • El umbral de 90% es tarifario. Vive en las disposiciones complementarias a las tarifas y determina si el recibo trae recargo o bonificación.

    • El umbral del Código de Red es técnico. El Manual Regulatorio de Requerimientos Técnicos para la conexión de Centros de Carga exige un factor de potencia más alto —de al menos 0.95— como condición de conexión, con obligaciones adicionales de estudios y cumplimiento según la capacidad. No se cobra con la fórmula tarifaria: se atiende como cumplimiento regulatorio.

    Puedes estar en 92%, cobrando bonificación en el recibo, y aun así incumplir el Código de Red: son dos relojes distintos sobre la misma medición. Revisa las condiciones de tu contrato de interconexión y tu nivel de tensión, porque los requerimientos y sus fechas de entrada en vigor varían por tipo de centro de carga.

    El problema real cuando tienes 40 sedes

    El ejercicio de este artículo —abrir el recibo, leer el FP, recalcularlo, aplicar la fórmula, comparar contra el importe cobrado— toma unos minutos para una sede. Para un portafolio de 40 sedes son 480 recibos al año, cada uno con su kWh, su kVARh, su porcentaje y su importe base. Nadie hace eso a mano de forma sostenida. En la práctica pasa una de tres cosas: se revisa cuando alguien nota que el gasto subió, trimestres después; se revisa solo la sede grande mientras las medianas acumulan recargos pequeños durante años; o no se revisa y el recibo simplemente se paga.

    La revisión manual no puede resolverlo porque el valor no está en un recibo: está en la serie. El dato que importa no es "esta sede tiene 84%", es "estas seis llevan once meses penalizadas" o "esta pasó de 96% a 83% en marzo y nadie lo vio". Ninguna de esas frases se formula sin tener los doce meses de todas las sedes en una misma tabla, campo por campo.

    Eso es lo que hacemos en Climatta: extraer automáticamente los datos de cada recibo —factor de potencia, kVARh e importe del recargo incluidos— de todas las sedes, mes tras mes, para que "¿qué sedes están penalizadas?" se responda con una consulta y no con una caja de papeles. En la vista de finanzas aparece el agregado: cuánto del gasto eléctrico es energía y cuánto es ineficiencia corregible.

    Aclaración honesta: no instalamos capacitores ni hacemos estudios de calidad de energía. Resolvemos el paso anterior —saber dónde y cuánto—. La corrección física la hace un integrador eléctrico, que trabaja mucho mejor con doce meses de datos que con la foto de un recibo. El orden correcto es: mide en todas las sedes, ordena por costo anual del recargo, cotiza solo donde el número lo justifique. Para ver cómo interactúa esto con el resto de tu facturación de media tensión, revisa cómo funciona la tarifa GDMTH.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué factor de potencia penaliza CFE? CFE penaliza cuando el factor de potencia del periodo facturado es menor a 90%. El recargo se calcula con la fórmula 3/5 × (90/FP − 1) × 100 y se aplica sobre el importe facturado por suministro. El recargo máximo es 120%, que corresponde a un factor de potencia de 30%.

    ¿Cómo funciona la bonificación del factor de potencia en CFE? Si tu factor de potencia es igual o mayor a 90%, CFE te bonifica un porcentaje del importe facturado por suministro, calculado con 1/4 × (1 − 90/FP) × 100. El máximo posible es 2.5%, y solo se alcanza con un factor de potencia de 100%. Con 95% la bonificación es de apenas 1.32%.

    ¿Cuál es el factor de potencia permitido en México? Para efectos de facturación, el umbral es 90%: abajo hay recargo, arriba hay bonificación. Aparte, el Código de Red exige a los Centros de Carga mantener un factor de potencia más alto —de al menos 0.95— como condición técnica de conexión. Son dos obligaciones distintas que conviven.

    ¿Cómo puedo saber cuál es mi factor de potencia? Viene impreso en tu recibo de CFE de tarifa comercial o industrial, normalmente como un porcentaje junto a la demanda máxima. Si tu recibo reporta kWh y kVARh, puedes calcularlo tú mismo: FP = kWh ÷ raíz cuadrada de (kWh² + kVARh²), multiplicado por 100.

    ¿Cómo se calcula el factor de potencia? Es la razón entre potencia activa (kW, la que hace trabajo) y potencia aparente (kVA, la que entrega la red). En facturación, CFE usa el promedio del periodo a partir de los registros de energía: FP = kWh ÷ √(kWh² + kVARh²) × 100. El resultado se expresa en porcentaje.

    ¿Qué pasa si el factor de potencia es bajo? Pagas un recargo en cada recibo, pierdes capacidad útil en transformadores y cables, aumentan las pérdidas por calentamiento y las caídas de tensión. Con un factor de potencia de 80% el recargo es de 7.5% sobre el importe de suministro, todos los meses, hasta que se corrija.

    ¿Cómo se corrige el factor de potencia? Con compensación reactiva: bancos de capacitores fijos o automáticos instalados en la subestación o cerca de las cargas inductivas. Un estudio de calidad de energía determina los kVAR necesarios. En instalaciones con variadores o mucha electrónica puede requerirse filtrado armónico además de capacitores.


    Si tienes recibos de CFE de varias sedes y no sabes cuáles traen recargo por factor de potencia, el primer paso es tener la data de todos los recibos en un solo lugar. Eso lo automatizamos: hablemos.

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